TRASTORNOS Y ENFERMEDADES
Tanorexia
La necesidad de tomar el sol de una manera impulsiva y compulsiva ya tiene nombre. Se llama tanorexia, un trastorno que genera síntomas psíquicos y físicos que hace a la persona que la padece experimentar altos grados de ansiedad si no consigue broncearse diariamente.
Como en cualquier trastorno dismórfico corporal, los perfiles de las personas adictas al sol también otorgan especial importancia al aspecto físico. Esa apariencia se convierte en el punto clave de sus objetivos y otros aspectos no se pueden ver a simple vista pasan a un segundo plano. Estos enfermos suelen ser por mayoría mujeres de entre 17-35 años que, pesar de estar morenas, siempre se ven pálidas y muestran una necesidad obsesiva por lograr un tono de piel más oscuro.
La razón del predominio en mujeres jóvenes probablemente se encuentre en factores relacionados con los estereotipos fijados en la cultura occidente. El canon actual enfatiza el valor de la delgadez y las tallas pequeñas, la proporción y simetría corporales, e incluso el bronceado de la piel, que se identifican con salud y éxito social. Aunque en los últimos años este prototipo de belleza se ha ido extendiendo a los hombres.
Para algunos tanorexicos intentar reducir la dosis de radiación solar es semejante a la abstinencia de las drogas. Según los últimos estudios, los rayos UVA producen serotonina y endorfinas, unas sustancias que producen una sensación de placer y bienestar. Razón por la que muchos de los enfermos sufren esa abstinencia una vez que se bloquean estas substancias de bienestar.
No hay duda de que la exposición al sol de una manera moderada y correcta aporta numerosos beneficios al organismo. El más importante es que nos proporciona una gran cantidad de vitamina D. Pero no se deben olvidar todos los efectos negativos que produce la sobreexposición solar. Las quemaduras de piel como efecto negativo a corto plazo suelen acabar en un envejecimiento prematuro de la piel a largo plazo derivado de una profunda deshidratación de la piel, y otros daños de mayor gravedad como es el cáncer de piel. En España hay más de 50 mil casos de cáncer de piel y tres mil de ellos corresponden al melanoma, el derivado más grave y agresivo de estos tumores.
Además de las mencionadas también la excesiva exposición solar provoca lesiones como la queratosis actínica (aparición de bultos en zonas de la piel expuestas al sol), cataras y la inhibición del normal funcionamiento del sistema inmunitario tanto del cuerpo como de las defensas naturales de la propia piel.
Por eso como en todo tipo de trastornos los enfermos de tanorexia necesitan la ayuda de especialistas para superarla y en algunos casos es hasta preciso el uso de fármacos que ayuden a su recuperación. Sin embargo, las consecuencias como el cáncer de piel y el melanoma son extremos que se pueden prevenir únicamente antes de su aparición. Por lo cual, son cada vez más importantes las campañas de prevención solar que los médicos se empeñan tanto en desarrollar.



